Una pregunta directa:
"¿Eres excelente?", "¿Te consideras excelente?", "¿Algunos de los presentes se considera excelente?".
Una única respuesta:
"Por supuesto".
Dice la Real Academia de la Lengua Española que:
EXCELENCIA:
"(Del lat. excellentĭa).
1. f. Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo.
2. f. Tratamiento de respeto y cortesía que se da a algunas personas por su dignidad o empleo."
Algunas personas consideran la excelencia el equivalente a un conocimiento cuantitativo de carácter elevado. Privilegio de un@s poc@s con capacidades y competencias por encima de la media. Elites con destinos diferentes y diferenciadores. Que se adaptan a los objetivos que se han pensado para ell@s desde unos niveles determinados por resultados preestablecidos.
Pero para mi la Excelencia es única y diferenciadora, individual.
Tod@s som@s excelentes porque todo@ somos competentes en algo. Tenemos unas potencialidades únicas, inimitables. Infinitas. Excepcionales.
Un sistema educativo pensado por y para el que aprende. Una Comunidad educativa implicada en el aprendizaje, cohesionada, coherente y realmente participativa, con una dialéctica educativa enriquecedora, democrática y multidireccional. Digna, Honesta, de calidad.
Cada individuo único y excepcional: con una experiencia, con una historia. Un contexto social, psicológico; individual. Irrepetible.
La investigación, la innovación, el desarrollo y la creación de recursos, son indispensables en la educación en particular, y en la formación en general. Han de ser provocadores y generadores de "esa excelencia potencial" que poseemos todos los individuos.
El ser humano es un conjunto de intereses y necesidades sociales, individuales y psicológicas. Una educación excelente es por lo tanto, una educación integradora basada en conocimientos, actitudes y destrezas.
Esa es la finalidad última de los sistemas educativos generar competencias, capacidades, valor. Poniendo todos los recursos metodológicos y didácticos al servicio del que aprende. Pedagogía enfocada al cliente, a sus necesidades y a sus demandas. Pedagogía de servicio educativo, social, individual.
Porque la excelencia no se enseña, la excelencia se aprende. Está basada en el respeto y en el ejemplo, de toda la Comunidad. Porque el recurso más eficaz y de mayor calidad en educación, es el más económico: la ACTITUD.
Existe una excelencia que genera y crea valor. Infinita.
Existe otra excelencia basada en el darvinismo social, estanca. Finita.
Una excelencia que incluye y otra que excluye.
Una excelencia integradora y otra desintegradora.
Una basada en la democracia y otra basada en el autoritarismo.
Una basada en el aprendizaje y otra basada en el adoctrinamiento.
Existe una excelencia bondadosa y otra represiva.
Una excelencia para la ciudadanía y otra para la "unijerarquía".
Todos somos excelentes. Por supuesto. Es, además, socialmente deseable. Una sociedad avanza si es competitiva, respetable y digna. Si tiene ciudadanos excelentes.
Porque tod@s aspiramos a un trato basado en el "respeto y la cortesía" como personas "dignas", que ejercemos nuestra actividad laboral, personal o social con calidad; en el valor de la "bondad, de la estima y del aprecio" hacia lo que conforma nuestro entorno ciudadano.
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lunes, 28 de enero de 2013
miércoles, 13 de abril de 2011
La Excelencia de la Política Aguirre
Según la RAE (Real Academia Española) EXCELENCIA es:
1.- Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estima algo.
2.- Tratamiento de respeto y cortesía que se da a algunas personas por su dignidad o empleo.
A lo largo de la historia ha habido y hay, desde mi punto de vista, personas excelentes: GHANDI, Martin Luter King, Einstein, Paganini, Chopin, Antonio Machado, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Juana de arco, Marie Curie, Simone de Beauvoir, Concepción Arenal, Clara Campoamor, Emilia Pardo Bazán, Margarita Salas, Ana Pastor….etc, etc.
En mi actividad diaria, personal y laboral, tengo el privilegio de compartir algunos momentos con personas excelentes. Una conversación, una sonrisa, un gesto, una tertulia.
Algunas de estas personas tienen títulos académicos otras no.
En común, su calidad humana, su dignidad. La capacidad de generar talento.
El talento es una suma de hechos, experiencias, conocimientos, sentimientos, destrezas, habilidades que producen más experiencias, más conocimientos, más sentimientos, más destrezas, más habilidades….
El talento es generador, y por tanto, influyente. Determinante en la sociedad.
El liderazgo, el carisma, es el resultado de ese talento generador. Excelencia.
Si tuviera que pensar en una imagen con la que explicar a alguien la excelencia, pensaría en el Océano o en un bosque interminable, pensaría en el Universo o en algún paisaje africano. Porque, a mi entender, la Excelencia no tiene fronteras, es infinita y en constante crecimiento y desarrollo. Es cierto que se necesitan unas bases de conocimiento, pero Excelencia es fundamentalmente actitud.
Conozco a personas inteligentes, estudiosas, académicamente exitosas. También a personas con cargos públicos, responsables sociales, gestores o gerentes. La Excelencia nunca nos la da el cargo ni la puntuación académica. Es una actitud que tiene que ver con la coherencia de la persona íntegra, con lo ejemplar de la persona digna, con la humildad de la persona sabia, con la inquietud de quien sabe que aún queda mucho por descubrir y por hacer.
Estos días, a una política se le ha ocurrido crear “aulas para personas excelentes”. ¿Qué entiende Esperanza Aguirre por Excelencia?, ¿acaso sabe de calidad, de bondad o de dignidad?. Por supuesto que tendría respuesta para estas dos preguntas y además lo haría con convencimiento y convencida.
Es una persona con una gran seguridad en sí misma. La cuestión es que ella y yo, partimos de valores diferentes.
La cuestión es que en sus manos está la educación en valores de muchos niños y niñas, de adolescentes.
Y, la cuestión es que en mis manos solamente está escribir estas líneas, sin perder la dignidad ni la coherencia; también en mi actitud en el día a día, en mi responsabilidad.
Alguien me preguntaba hace tiempo, si servía para algo ir a votar. Yo le respondía que siempre. En primer lugar porque el derecho a votar es el resultado de una lucha social durísima, sobre todo para las mujeres. En segundo lugar, porque quizás a veces, no nos convenzan los representantes políticos que tenemos, pero de entre todos, hay iniciativas que van en contra de mis valores, las “aulas excelentes” de la señora Aguirre, es una de ellas.
La excelencia no se enseña, la excelencia se aprende.
No hay aprendizaje si no se genera valor, si no se genera talento.
Valor social, talento social.
La EXCELENCIA es un valor social, colectivo.
¿La señora Aguirre genera valor y talento social. Colectivo?.
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